
Entre niebla maldita, pudredumbre asesina
los pasos se hunden bajo risas cautivas,
preambulo de pesadillas y sueños sin nombre,
requiem de latidos doloridos marcados en la nada
sucumben estrellas que supe mataban con amorosa traicion
Mi sombra abre sus fauces,
arremete contra mi existir,
me mastica furiosa,
traga despacio,
en su vientre me quema,
es hora de otra muerte
es hora de otra noche
es hora de perder
es hora de recordar
hora de olvidar
y orar
es hora de volver a vivir
y seguir tus ojos
saberte amar al fin
Etiquetas: poema urbano